
Miles de fieles y religiosas de China en procesión eucarística por unidad de las familias
Las representantes de las congregaciones religiosas femeninas presentes en China se unieron en una Procesión Eucaristía junto a
millares de fieles; donde intercambiaron experiencias sobre "el sentido de la vida en su dimensión católica, la importancia de la familia y la oración en familia para consolidar y trasmitir la fe".
Según señala agencia vaticana Fides, las 78 religiosas provenientes de 23 provincias chinas, se reunieron en la parroquia de Yang Jia Pu, de la diócesis de Tai Yuan, vistiendo cada una el hábito característico de su congregación.
Las religiosas, que "llamaron la atención de la gente de la calle, suscitando también orgullo entre los fieles y los sacerdotes, cumplen un rol fundamental e indispensable en el ámbito pastoral, de la evangelización, de las obras de caridad y del servicio social" en China.
"Son amigas y consoladoras de los niños abandonados, de los discapacitados, de los ancianos solos, de los enfermos de Sida y de los leprosos. Son los ‘ángeles de los corredores de hospital’, siempre en primera línea en cualquier emergencia, como fue en el caso del terremoto el 12 de mayo 2008", agrega.
De esta manera, con su testimonio y obras de caridad las religiosas han conseguido "seguidores de Cristo entre los afligidos y los que sufren, convirtiéndose en signos de la presencia amorosa de Dios".
"Según las últimas estadísticas relativas a noviembre del 2006, en China hay unas 5,000 religiosas con casi 600 novicias", señala la agencia.
Fuente: Aci Prensa
Fue beatificada en Francia Jeanne-Émile de Villeneuve
En el curso de una solemne Eucaristía celebrada el domingo 5 de julio en el parque de Gourjade,
de la localidad de Castres en Francia, fue proclamada beata Jeanne-Émilie de Villeneuve, fundadora de la congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción de Castres, conocidas popularmente como las Hermanas Azules, por el color de sus hábitos.
Para participar de la celebración se congregaron en el lugar más de cuatro mil personas, llegadas de los 17 países de los cuatro continentes donde se encuentra presente la familia religiosa: Asia, África, Europa y América Latina (Argentina, Brasil, México, Paraguay, Uruguay y Venezuela).
La misa estuvo presidida por monseñor Pierre-Marie Carrè, obispo de Albi, y la fórmula de beatificación la pronunció monseñor Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, enviado por Benedicto XVI para esta ceremonia.
Durante la eucaristía, jóvenes y niños con los trajes típicos de diferentes naciones y culturas llevaron sus ofrendas al altar.
“Lo tengo todo pero mi alma está inquieta”
Jeanne-Émilie de Villeneuve nació en Toulouse el 9 de marzo de 1811. Era la tercera de cuatro hijos. En los primeros años de su infancia vivió en el castillo de Hauterive porque era de familia noble. Cuando tenía 14 años su madre murió y tres años después también murió Octavie, la hermana que más quería, su amiga y confidente.
Estos hechos tuvieron una gran influencia en su espíritu para descubrir su llamado a consagrarse a Dios. "Yo lo tengo todo pero mi alma está inquieta", repetía constantemente. Con el consejo del arzobispo de Albi descubrió que debería fundar una congregación para escuchar y ayudar a los jóvenes y a los más pobres. Así fundó en 1836 las Hermanas de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción.
"Fue una decisión valiente porque pasó de la riqueza y de la seguridad de su castillo paterno a la precariedad de un alojamiento pobre e inhabitable" aseguró monseñor Amato en un reportaje de Radio Vaticano.
"Siento que el Señor me pide grandes sacrificios; comprendo que no debo quedarme aquí; la dicha de la que he gozado sin medida me tiene muy alejada de ese Dios que quiso nacer en un establo y que murió por nosotros", decía Émilie.
En los primeros años fundó una casa de acogida para prostitutas. Cada vez que ll
egaba una a pedir ayuda, sonaba una campana y la Madre Émilie detenía cualquier actividad para acudir a recibirla.
En 1847 decidió enviar de misión a sus hermanas al Africa francófona. Las primeras partieron ese año para Senegal. Hoy están en cuatro países del continente negro, donde en un solo año 18 hermanas murieron contagiadas de Malaria. "Pero el entusiasmo misionero no disminuyó", recordó monseñor Amato.
"En 1853 eran ya 24 las hermanas en África que estaban distribuidas en cuatro casas. Para la Madre Émilie no había una misión más alta que dar a conocer a Jesús y hacerlo amar por las almas que nunca habían tenido esta felicidad".
Bajo el manto azul de la Inmaculada
Las Hermanas de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción son más conocidas como "Hermanas Azules" porque Émilie al ponerlas bajo la protección de la Inmaculada Concepción escogió el color azul para su hábito. El dogma de la Inmaculada Concepción fue proclamado por Pío IX, 18 años después de esta fundación.
En 1852 la congregación fue aprobada por la Santa Sede y un año más tarde Émilie renunció a ser superiora porque ella también quería vivir la obediencia. En 1854 murió contagiada de malaria por asistir a los enfermos. Tenía 44 años.
"Dejó la herencia de una vida de unión profunda con Dios porque decía: ‘Se debe ver a Dios en todas las cosas y todas las cosas en Dios. Por esto se debe escuchar la Palabra de Dios, hacer momentos de oración profundos para poder ver el mundo con los ojos de Jesús'", explicó María Luisa Ayres, la postuladora de su causa en entrevista con Radio Vaticana.
Las "hermanas azules" viven un cuarto voto: trabajar para la salvación de las almas y dedicarse a la santificación del prójimo. La labor de este instituto está dirigida a los pobres que no tienen lo necesario para una vida digna, los niños y adultos sin educación religiosa, los encarcelados y la población alejada del cristianismo.
El milagro que hizo posible su beatificación ocurrió en 1995 cuando Binta Diaby, una chica musulmana de Sierra Leona en África, intentó suicidarse tomando soda cáustica porque había sido repudiada por su familia al haber quedado embarazada siendo soltera. Sus órganos internos y sus tejidos quedaron destruidos y estuvo en coma. Las hermanas iniciaron una novena y así logró curarse de manera inesperada y rápida.
Fuente: Aica
Tedéum por el 9 de Julio en la catedral de Tucumán
Mañana, a las 11, en la catedral Nuestra Señora de la Encarnación, el arzobispo de T
ucumán, monseñor Luis Villalba, presidirá el solemne tedéum por un nuevo aniversario de la Declaración de la Independencia.
Se prevé que la presidente Cristina Fernández de Kirchner asista a esta acción de gracias a Dios por la patria, ya que viaja esta noche rumbo a la capital tucumana para asistir al acto central, previsto para el mediodía.
En otras diócesis
El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, presidirá mañana, a las 10, en la catedral local, la tradicional liturgia de acción de gracias por la patria.
En la oportunidad y en el marco de la emergencia sanitaria, el prelado realizará una especial invocación religiosa a la Virgen de Guadalupe, patrona de Santa Fe, encomendando bajo su protección a los enfermos, los médicos y a los agentes sanitarios que abordan esta pandemia.
En tanto, habrá tedéum en las catedrales, en algunos casos al aire libre, de las diócesis que son cabecera de provincia.
También se invita a la feligresía de todo el país a rezar la Oración por la Patria, acuñada por los obispos argentinos en plena crisis 2001-2002.
Programa especial de radio
Mañana, de 7 a 12, la Cadena Mariana de la Fe, que integran emisoras de AM y FM católicas y no confesionales del país, transmitirá un programa especial titulado “¡Oíd Mortales…! Dios y la patria”. Informes: www.cadenamarianadelafe.com.ar o www.fmprovidencia.com.ar .
Fuente: Aica
Las representantes de las congregaciones religiosas femeninas presentes en China se unieron en una Procesión Eucaristía junto a
millares de fieles; donde intercambiaron experiencias sobre "el sentido de la vida en su dimensión católica, la importancia de la familia y la oración en familia para consolidar y trasmitir la fe".Según señala agencia vaticana Fides, las 78 religiosas provenientes de 23 provincias chinas, se reunieron en la parroquia de Yang Jia Pu, de la diócesis de Tai Yuan, vistiendo cada una el hábito característico de su congregación.
Las religiosas, que "llamaron la atención de la gente de la calle, suscitando también orgullo entre los fieles y los sacerdotes, cumplen un rol fundamental e indispensable en el ámbito pastoral, de la evangelización, de las obras de caridad y del servicio social" en China.
"Son amigas y consoladoras de los niños abandonados, de los discapacitados, de los ancianos solos, de los enfermos de Sida y de los leprosos. Son los ‘ángeles de los corredores de hospital’, siempre en primera línea en cualquier emergencia, como fue en el caso del terremoto el 12 de mayo 2008", agrega.
De esta manera, con su testimonio y obras de caridad las religiosas han conseguido "seguidores de Cristo entre los afligidos y los que sufren, convirtiéndose en signos de la presencia amorosa de Dios".
"Según las últimas estadísticas relativas a noviembre del 2006, en China hay unas 5,000 religiosas con casi 600 novicias", señala la agencia.
Fuente: Aci Prensa
Fue beatificada en Francia Jeanne-Émile de Villeneuve
En el curso de una solemne Eucaristía celebrada el domingo 5 de julio en el parque de Gourjade,
de la localidad de Castres en Francia, fue proclamada beata Jeanne-Émilie de Villeneuve, fundadora de la congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción de Castres, conocidas popularmente como las Hermanas Azules, por el color de sus hábitos.Para participar de la celebración se congregaron en el lugar más de cuatro mil personas, llegadas de los 17 países de los cuatro continentes donde se encuentra presente la familia religiosa: Asia, África, Europa y América Latina (Argentina, Brasil, México, Paraguay, Uruguay y Venezuela).
La misa estuvo presidida por monseñor Pierre-Marie Carrè, obispo de Albi, y la fórmula de beatificación la pronunció monseñor Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, enviado por Benedicto XVI para esta ceremonia.
Durante la eucaristía, jóvenes y niños con los trajes típicos de diferentes naciones y culturas llevaron sus ofrendas al altar.
“Lo tengo todo pero mi alma está inquieta”
Jeanne-Émilie de Villeneuve nació en Toulouse el 9 de marzo de 1811. Era la tercera de cuatro hijos. En los primeros años de su infancia vivió en el castillo de Hauterive porque era de familia noble. Cuando tenía 14 años su madre murió y tres años después también murió Octavie, la hermana que más quería, su amiga y confidente.
Estos hechos tuvieron una gran influencia en su espíritu para descubrir su llamado a consagrarse a Dios. "Yo lo tengo todo pero mi alma está inquieta", repetía constantemente. Con el consejo del arzobispo de Albi descubrió que debería fundar una congregación para escuchar y ayudar a los jóvenes y a los más pobres. Así fundó en 1836 las Hermanas de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción.
"Fue una decisión valiente porque pasó de la riqueza y de la seguridad de su castillo paterno a la precariedad de un alojamiento pobre e inhabitable" aseguró monseñor Amato en un reportaje de Radio Vaticano.
"Siento que el Señor me pide grandes sacrificios; comprendo que no debo quedarme aquí; la dicha de la que he gozado sin medida me tiene muy alejada de ese Dios que quiso nacer en un establo y que murió por nosotros", decía Émilie.
En los primeros años fundó una casa de acogida para prostitutas. Cada vez que ll
egaba una a pedir ayuda, sonaba una campana y la Madre Émilie detenía cualquier actividad para acudir a recibirla.En 1847 decidió enviar de misión a sus hermanas al Africa francófona. Las primeras partieron ese año para Senegal. Hoy están en cuatro países del continente negro, donde en un solo año 18 hermanas murieron contagiadas de Malaria. "Pero el entusiasmo misionero no disminuyó", recordó monseñor Amato.
"En 1853 eran ya 24 las hermanas en África que estaban distribuidas en cuatro casas. Para la Madre Émilie no había una misión más alta que dar a conocer a Jesús y hacerlo amar por las almas que nunca habían tenido esta felicidad".
Bajo el manto azul de la Inmaculada
Las Hermanas de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción son más conocidas como "Hermanas Azules" porque Émilie al ponerlas bajo la protección de la Inmaculada Concepción escogió el color azul para su hábito. El dogma de la Inmaculada Concepción fue proclamado por Pío IX, 18 años después de esta fundación.
En 1852 la congregación fue aprobada por la Santa Sede y un año más tarde Émilie renunció a ser superiora porque ella también quería vivir la obediencia. En 1854 murió contagiada de malaria por asistir a los enfermos. Tenía 44 años.
"Dejó la herencia de una vida de unión profunda con Dios porque decía: ‘Se debe ver a Dios en todas las cosas y todas las cosas en Dios. Por esto se debe escuchar la Palabra de Dios, hacer momentos de oración profundos para poder ver el mundo con los ojos de Jesús'", explicó María Luisa Ayres, la postuladora de su causa en entrevista con Radio Vaticana.
Las "hermanas azules" viven un cuarto voto: trabajar para la salvación de las almas y dedicarse a la santificación del prójimo. La labor de este instituto está dirigida a los pobres que no tienen lo necesario para una vida digna, los niños y adultos sin educación religiosa, los encarcelados y la población alejada del cristianismo.
El milagro que hizo posible su beatificación ocurrió en 1995 cuando Binta Diaby, una chica musulmana de Sierra Leona en África, intentó suicidarse tomando soda cáustica porque había sido repudiada por su familia al haber quedado embarazada siendo soltera. Sus órganos internos y sus tejidos quedaron destruidos y estuvo en coma. Las hermanas iniciaron una novena y así logró curarse de manera inesperada y rápida.
Fuente: Aica
Tedéum por el 9 de Julio en la catedral de Tucumán
Mañana, a las 11, en la catedral Nuestra Señora de la Encarnación, el arzobispo de T
ucumán, monseñor Luis Villalba, presidirá el solemne tedéum por un nuevo aniversario de la Declaración de la Independencia.Se prevé que la presidente Cristina Fernández de Kirchner asista a esta acción de gracias a Dios por la patria, ya que viaja esta noche rumbo a la capital tucumana para asistir al acto central, previsto para el mediodía.
En otras diócesis
El arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz, monseñor José María Arancedo, presidirá mañana, a las 10, en la catedral local, la tradicional liturgia de acción de gracias por la patria.
En la oportunidad y en el marco de la emergencia sanitaria, el prelado realizará una especial invocación religiosa a la Virgen de Guadalupe, patrona de Santa Fe, encomendando bajo su protección a los enfermos, los médicos y a los agentes sanitarios que abordan esta pandemia.
En tanto, habrá tedéum en las catedrales, en algunos casos al aire libre, de las diócesis que son cabecera de provincia.
También se invita a la feligresía de todo el país a rezar la Oración por la Patria, acuñada por los obispos argentinos en plena crisis 2001-2002.
Programa especial de radio
Mañana, de 7 a 12, la Cadena Mariana de la Fe, que integran emisoras de AM y FM católicas y no confesionales del país, transmitirá un programa especial titulado “¡Oíd Mortales…! Dios y la patria”. Informes: www.cadenamarianadelafe.com.ar o www.fmprovidencia.com.ar .
Fuente: Aica




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